V iene sin prisa de lejos...
Con su mercancía.
¡ Aguaderas llenas de frutos del huerto !
Va casa por casa, no regatea el tiempo.
Animada charla con su clientela:
noticias, enredos, dimes y diretes
entre peso y peso.
¡ Que queden contentas !
¿ por qué no ha de hacerlo ?
Y a trote de burro se vuelve
camino del huerto.