N iño torero...
Capa vieja y estaquillador en ristre.
Buen calzado y gran coraje.
y... la luna, una luna que le proteja.
Todo su cuerpo
tan lleno de ilusiones
como de miedos;
y la estampa maravillosa, casi mágica:
una encina, un toro y un torero
en ciernes.
Como testigo el silencio expectante de la noche