T ertulia animada de los hombres
al caer la tarde.
Las rejas son martilleadas acompasadamente,
sobre el yunque,
y el fuego ilumina en llamaradas
unos rostros cansados.
¡ Siempre los mismos !
Todo es oscuro y con un tinte negro.
El gran fuelle sopla
infundiéndoles un nuevo aliento de vida.