
Es en primavera cuando nos muestra todo su esplendor de rica zona ceramista, con las tonalidades cromáticas propias de cada cultivo. Esta zona tiene su fin al oeste con los granitos de las tierras de Ledesma y al sur en las pizarras de Alba de Tormes, lugares más accidentados, con encinas, robles, quejidos, chopos, alcornoques, fresnos, e incluso pino piñonero además de numerosos arroyos utilizados para los cultivos de regadío.

